sábado, agosto 27, 2005

360º Around the world

Son las nueve de la mañana de un viernes en Montevideo Uruguay.

Imaginemos amigos por un instante que tuviéramos la capacidad de ver al mismo momento lo que está haciendo cada uno de los participantes de esta historia.

Hacemos mentalmente un zoom out.

Lo más simple. Al. Está mirando porno.

El en cambio está ensimismado. Sentado en un banco en el parque. La mirada perdida. El desayuno que había ordenado se lo sirvieran afuera casi sin tocar

Zoom in al cerebro.

Vemos unos engranajes que están produciendo un recuerdo incitado por las fotos que posteó Al.

El amor único de su vida.

Hacemos zoom out y lo dejamos para el próximo post.

En la cama de una habitación del hotel Plaza de Marruecos vemos a un Gustavo Grinsaíno exhausto pidiendo algo de comida y bebida al servicio de habitación.

Como la línea está ocupada no puede recibir la llamada de Amir avisándole que llegó un email.

En el centro de la habitación, sobre una mesa, Betty probándose un portaligas nuevo.

En la puerta de la habitación, golpeando para entrar y sumarse a la gimnasia están Lucy, Mary y Julie, el resto de las rubias de New York (No eran rubias ni eran neoyorkinas).

Y el Dr. Gonzalo Blackboar? Escondido tras un armario en su habitación haciendo llamadas.

Una llamada:

- Hola, distribuidora..

- Buenos días, quisiera hablar con el señor Eddie Espert.

- No sé si se encuentra. Quién lo llama?

- El Dr. Gonzalo.

- Un momento por favor....(esperamos)...Le comunico.

- Hola Eddie, cómo estás

- Bien. Qué necesitás?

- Mirá ando buscando al Ruso y no lo encuentro.

- Se fue.

- Se fue?

- Si, volvió a Moldavia. Puso un negocio en Kishiniev. Vende pianos.

- Mantiene el nombre?.

- Si, y el negocio se llama Montevideo pianos, claro que en moldavo. No tengo el número, pero un tipo tan inteligente como vos seguro lo encuentra.

- Gracias

- De nada. Pero no te olvides. Ahora me debés una.

- Es verdad. Lo que necesites.

- Cualquier cosa te aviso. Chau

- Hasta luego.

Terminada la comunicación Blackboar sale de su escondite y lo vemos buscar frenéticamente algo en la computadora. Al final encuentra “Montevideo Klavir”

Vemos al hombrón meterse trabajosamente tras el armario y digitar un número interminable. Traduciremos la conversación

- Hola, quisiera hablar con Víctor. Lo llama Gonzalo del Uruguay.

- Habla Víctor. Que contás? Necesitás un piano?

- No. Necesito algo mucho más importante. Si me lo podés conseguir te vas a hacer un buena cantidad de euros.

- Suena interesante. Qué es?

- Seguís en contacto con proveedores de material de descarte soviético?

- Algunos.

- Necesito un laboratorio llave en mano. Para clonación. Completo hasta la última pipeta.

- Que casualidad. El otro día me ofrecieron uno que desarrollaron en Leningrado . Tiene ya sus años, pero lo usaron una sola vez. Está como nuevo.

- Una vez y nada más?

- Si quisieron clonar a Rodney Arismendi y les salió una tal Marina. Para ellos parece que fue un fracaso. Cerraron la línea de investigación y mandaron a todos los participantes a Siberia. Creo que están todos muertos ya.

- Me sirve. Tengo financiación. Necesito que se vea como flamante. Ocupate que lo restauren a nuevo. Cotizalo como si fuera 0 Km.

Con la diferencia vamos y vamos. Además mandame tres o cuatro faxes de proveedores truchos que ofrezcan lo mismo pero un poco más caro.

Te paso el No. de Fax......

Sin que los Warren lo supieran, el primer paso ya estaba dado.

5 comentarios:

Raquel Ormonik y sus amigos dijo...

AJÁ! pianos moldavos.... siempre lo sospeché!

nos interesa el negocio de la clonación, queremos particpar:

Clones de Raquel Ormonik ya!

tenemos mercado

el-warren dijo...

Cuantos neccesitan?
Tiempo de entrega 3 semanas a partir de la recepción de la muestra

Jhonny dijo...

Clonación: otra empresa familira de los Warren, esta gente labura hasta el fin de semana.

el-warren dijo...

Estamos buscando distribuidores.
Te interesa?

Jhonny dijo...

Okie dokie, pero no acepto que se clonen chanchos, por mandato religioso. Mientras no me lo digan, háganlo, ojos que no ven religión que no siente.